Un interrogatorio bajo caution (interview under caution) no es una conversación preliminar. Es un procedimiento grabado en el que las preguntas y las respuestas pueden formar parte posteriormente del expediente probatorio. La pregunta práctica antes de cualquier interrogatorio es más estrecha: ¿se le ha comunicado al sospechoso lo suficiente para que la advertencia sea inteligible en los hechos reales del caso?
Esa es la función de la divulgación previa al interrogatorio (pre-interview disclosure). Antes de que comience el interrogatorio, el investigador debe identificar la imputación y la base de la sospecha con claridad suficiente para que el asesoramiento pueda ser real y no especulativo.
El problema no suele ser que no se proporcione nada. Es que la información proporcionada puede ser demasiado general para examinarla, asesorarla o responderla. A veces el documento etiquetado como divulgación no hace mucho más que indicar el delito sospechado y un rango amplio de fechas. Eso puede decirle al sospechoso el tema del interrogatorio, pero no el caso que se le presenta. Esa no es una base sólida para empezar.
Qué función cumple la divulgación
El párrafo 11.1A del Code C de la PACE 1984 exige la divulgación previa de información suficiente tanto sobre el presunto delito como sobre los motivos de la sospecha. El deber es práctico: el sospechoso y el asesor (adviser) deben poder comprender el caso que se les plantea antes de que se soliciten respuestas.
El cumplimiento no se logra adjuntando la palabra «divulgación» a cualquier resumen breve. La cuestión es si el material aportado permite un asesoramiento informado.
Si las preguntas previstas dependen de documentos, imágenes, mensajes, registros de cuentas u otros antecedentes concretos, el asesor normalmente debería ver el material relevante en sí o un extracto claro del mismo. Una descripción puede bastar para algunas imputaciones. No bastará cuando se espera que el interrogado comente el contenido, el momento, la autoría, el significado o el contexto de material específico.
Esto importa porque el asesoramiento sobre la participación no puede separarse del material que se presenta. Un sospechoso puede estar en condiciones de responder con seguridad a una imputación, necesitar corregir otra por escrito y ser incapaz de tratar con justicia una tercera. El asesor necesita conocer no solo la etiqueta de la imputación, sino los particulares: quién dice qué, cuándo, en relación con qué material, y qué inferencia parece extraer el investigador.
Qué solicitar
Mi primera tarea es convertir el resumen del agente en particularidades. Si un hecho va a usarse en el interrogatorio, quiero conocer su fuente antes de que comience.
La solicitud normalmente incluirá:
- Material fuente de toda afirmación que se vaya a plantear en el interrogatorio, incluyendo declaraciones de testigos, notas, transcripciones o extractos en los que se apoya el investigador.
- Copias o extractos de cualesquier comunicaciones, asientos de cuenta, contenido de dispositivos, CCTV, fotografías u otros registros que vayan a mostrarse, citarse o resumirse.
- Las fechas, ubicaciones, transacciones, reuniones, mensajes o sucesos que se afirma que sitúan al interrogado dentro de la imputación.
- La identidad del denunciante o de la fuente, salvo que exista un motivo debidamente acreditado para no revelarla.
- El alcance propuesto del interrogatorio, en especial cuando la solicitud pueda formar parte de una serie en una investigación más amplia.
Esa solicitud debería formularse por escrito antes del inicio del interrogatorio. El propósito no es retrasar por retrasar. Es asegurar que todo interrogatorio que se celebre sea uno en el que el sospechoso conozca el caso que se le presenta y que las preguntas del agente puedan responderse, impugnarse o rechazarse sobre una base adecuada.
Qué ocurre si se rechaza la divulgación
Los investigadores pueden tener motivos legítimos para no facilitar determinada información, por ejemplo para proteger a un testigo, evitar contaminar una declaración o preservar una línea de investigación activa. Esos motivos deben identificarse, no presumirse.
Una decisión de divulgación deficiente debería consignarse en su momento. Más adelante, puede ser relevante para determinar si el interrogatorio fue justo y si las respuestas resultantes deberían admitirse al amparo del artículo 78 del Police and Criminal Evidence Act 1984.
La decisión inmediata es si el defecto puede subsanarse antes de que comiencen las preguntas. Si no, el asesor puede tener que dejar constancia de la objeción y aconsejar que el sospechoso no sea inducido a responder a preguntas sobre un caso no divulgado.
No hay una respuesta mecánica. El asesor tiene que ponderar la laguna de divulgación, la probable cuestión de inferencia adversa (adverse inference), la urgencia de presentar cualquier versión, y las instrucciones del cliente.
Interrogatorios voluntarios
En un interrogatorio voluntario el sospechoso comparece sin haber sido detenido, pero el interrogatorio sigue siendo un interrogatorio formal bajo caution. La ausencia de detención no reduce la necesidad de una divulgación adecuada, un asesoramiento atento o un registro claro de la base sobre la cual procede el interrogatorio.
Una solicitud para comparecer voluntariamente debería por tanto tratarse como el inicio del proceso del interrogatorio, no como una cita informal a resolver el mismo día. Antes de acordar una fecha, el asesor debería pedir la imputación, la base legal de la sospecha, los temas propuestos y el material del que dependen esos temas.
Esa correspondencia importa. Fija lo que se solicitó, lo que se entregó y lo que se rechazó. Si más adelante hay una disputa sobre la justicia del interrogatorio, la constancia no debería depender de la memoria.
Instrucción directa
El régimen de Public Access puede ser adecuado cuando la necesidad inmediata es asesoramiento del barrister antes de un interrogatorio bajo caution. Cuando el caso es adecuado, el barrister puede revisar el interrogatorio propuesto, mantener correspondencia sobre la divulgación y asesorar sobre el curso apropiado antes de que se dé la primera respuesta.
La instrucción directa no es apropiada en todos los casos. Si el caso requiere apoyo de litigación más allá del rol de Public Access del barrister, por ejemplo trabajo urgente conducido por un solicitor, gestión extensa de pruebas o coordinación con otros procedimientos, el barrister debería identificarlo con prontitud y recomendar que se instruya a un solicitor.
El valor se concentra al inicio: la divulgación puede impugnarse, el plan del interrogatorio puede probarse y el cliente puede ser asesorado antes de que comience el interrogatorio grabado.